Tropecé en el escenario, con el corazón en la mano,
Mirando la pantalla, letras grandes y majestuosas.
Con una voz empapada en whisky, canto mi dolor,
En este bar con poca luz, susurrando tu nombre.
Las luces de neón se difuminan, pero mi memoria es clara,
Cómo me dejaste solo, ahogándome en cerveza.
Esta letra no son solo palabras; es mi historia contada,
En el corazón de este bar, sintiéndome roto y viejo.
Oh nena, ¿no puedes ver? Soy un tonto perdido en el amor,
Cantando mi dolor, a los cielos.
En un mar de sueños rotos, donde están los corazones solitarios,
Me encontrarás esta noche, borracho en el bar de karaoke.
La gente aplaude y se burla, pero no conoce mi situación,
Cada verso es un recordatorio de nuestra última noche.
Derramó mi alma, esperando que me escucharas,
El camarero asiente, pero hay piedad en sus ojos,
Sólo soy otra alma triste, con las crueles despedidas del amor.
Agarro el micrófono con más fuerza, como si fuera tu mano,
Soñando con un mundo donde todavía seas mi hombre.
Oh nena, ¿no puedes ver? Soy un tonto perdido en el amor,
Cantando mi dolor, a los cielos.
En un mar de sueños rotos, donde están los corazones solitarios,
Me encontrarás esta noche, borracho en el bar de karaoke.