Sueña el rey que es eterno, sueña el pobre su libertad,
sueña el sabio que lo entiende y no entiende la verdad.
Somos polvo, viento y sombra, humo en esta inmensidad,
caminantes de un sendero que se pierde en la ansiedad.
Y al romper la noche fría, en el eco de un rincón,
la vida canta bajito: que los sueños, sueños son.
¿Qué es la vida? Una duda, una sombra sin color,
un latido que se apaga, una historia sin guion.
¿Qué es la vida? Una ficción que el tiempo nos deshace,
y los sueños, en su engaño, son la verdad que nos nace.
Sueña el rico en su riqueza, que al morir nada será,
sueña el pobre entre cadenas con romper su soledad.
Y en la rueda de este mundo, que no deja de girar,
todos somos pasajeros de un destino sin final.
Yo soñé que era gigante, dueño del amanecer,
y soñé que mis palabras no morían al nacer.
Pero al despertar el alba, solo queda la visión:
que todo sueño se esfuma como niebla en el salón.
¿Qué es la vida? Una duda, una sombra sin color,
un latido que se apaga, una historia sin guion.
¿Qué es la vida? Una ficción que el tiempo nos deshace,
y los sueños, en su engaño, son la verdad que nos nace.
“Que toda la vida es sueño, y los sueños… sueños son.
Vivimos creyendo que somos, pero al final, somos olvido.”
¿Qué es la vida? Un instante, un susurro que pasó,
un espejo que refleja todo aquello que no soy.
¿Qué es la vida? Una sombra que el sol siempre desmorona,
y los sueños, sueños quedan, cuando el alma los abandona.
Así termina la historia, entre cuerdas y emoción,
la vida canta bajito: que los sueños, sueños son.