Dicen que soy libre porque puedo elegir,
me venden las opciones como un festín.
Tengo un menú lleno de sueños baratos,
pero ¿quién decide qué hay en el plato?
La carta es un truco, un juego visual,
te ponen el postre, pero nunca el final.
¿Libertad? Es un puzzle de piezas que faltan,
un grito en la sombra, cadenas que cantan.
Hablan de camino, de abrirte las puertas,
pero el mapa es un laberinto de reglas inciertas.
¿Soy libre o el esclavo de mis propias elecciones?
¿Quién dictó las normas y sus limitaciones?
Libre, dicen que soy libre,
pero ¿quién dibuja el marco invisible?
Elijo del menú y aplauden mi paso,
pero nunca me dejan cambiar el fracaso.
¿Elegir entre A o B es el truco maestro?
¿O es una cárcel de opciones que ellos hicieron nuestro?
Quiero la"C", la que nadie menciona,
la que se esconde en las sombras de esta broma.
Te ponen colores, te venden el arco iris,
pero nunca pintas, siempre eliges matices.
El arte de la vida no es un catálogo fijo,
¿dónde está mi pincel para rehacer el hechizo?
Si miro al menú, me pregunto qué es real,
¿es la elección un derecho o un ritual?
La carta me sonríe, pero no me escucha,
me dejan pedir, pero nunca la lucha.
Libre, dicen que soy libre,
pero ¿quién dibuja el marco invisible?
Elijo del menú y aplauden mi paso,
pero nunca me dejan cambiar el fracaso.
¿Y si quemo la carta, si cierro el menú?
¿Si diseño mis platos y cambio el menú?
¿Seré libre entonces, o un loco perdido?
¿O seré el que encontró lo que estaba escondido?
Dicen que la libertad vive en las opciones,
pero no en las raíces de tus decisiones.
Quiero plantar árboles, no solo comer frutas,
donde no haya ni jaulas, ni cartas, ni dudas.
Libre, ahora sí soy libre,
porque rompí el marco invisible.
Ya no hay menú, ni platos ni lucha,
ahora elijo cocinar mi propia ruta.
Libre, sin jaula ni barrotes,
sin presos, sin cadenas ni golpes.
Libertad... no es solo un disfraz,
es crear tu propio juego y nada más.