Nunca me ha mordido una serpiente ni un escorpión.
Pero ya he sentido el veneno de la traición en mi piel.
Miradas frías, sonrisas falsas por todos lados
Cuerpos vacíos sin ninguna gota de amor
Camino por una delgada línea de sombras y luz.
Corazones de piedra que entiendan esta cruz
En un mundo sin ley donde la bondad es escasa
La maldad humana arde como brasas en la cara.
Veo las sombras bailando en la noche.
El peligro acecha con falsas promesas
En cada carita bonita se esconde la guadaña
La malicia que traspasa el alma
No necesito una poción mágica ni una bruja.
El veneno se propaga en palabras inocentes
Cada gesto, cada roce es una cicatriz.
La vida es un juego donde los que mienten son felices.
Como serpientes deslizándose por el suelo
Susurros venenosos en la oscuridad
Llevo las cicatrices pero aún respiro
En medio del mal aún encuentro mi suspiro
Veo las sombras bailando en la noche.
El peligro acecha con falsas promesas
En cada carita bonita se esconde la guadaña
La malicia que traspasa el alma