Alas rotas, pero nunca restringidas,
antes luz, ahora cenizas, malditas y profanadas.
Vago a través de las eras, susurro en el viento,
un ángel de la caída, devorador del pecado.
Sangre gotea de mis manos, tan fría y tan pura,
mi sonrisa es cruel, mi corazón es oscuro.
Bailo sobre tumbas, canto canciones de la noche,
porque el mal no perecerá; ríe con deleite.
(Lamento de Lucifer)
Alas rotas
Lamento de Lucifer
Te regalo sueños, pero retorcidos y negros,
prometo salvación, pero nadie regresa. Marcado por el tiempo, agobiado por la oscuridad,
las cadenas de la condenación aún aprietan su marca.
Los siglos arden, pero mi nombre permanece,
soy solo una sombra, pero mi reinado es eterno.