Bajo el cielo oscuro, mi alma se despierta,
la luz de la luna, por la ventana abierta.
Tu guitarra llora, una pena de antaño,
ecos de silencio, rompiendo el engaño.
En cada lamento, un recuerdo que brilla,
noche de misterio, ¡la que a mí me pilla!
Siento el beat profundo, que me abraza y guía,
¡es la Luna Gitana, mi melancolía!
Y se enciende el aire, con un dulce latido,
el tiempo se para, en un suspiro.
Tu alma y la mía, en este compás,
¡un viaje sin fin, que nos lleva a más!
¡LUNA GITANA! ¡Que el alma me atrapa!
Tu brillo en la noche, ¡ninguno te escapa!
Melodía eterna, que me hace volar,
¡tu duende me llama, para no parar!
Entre luces y sombras, mi secreto baila,
¡la Luna Gitana, mi propia batalla!
Y en el silencio, te encuentro...
cada nota, un momento...
Los versos del alma, se escriben sin prisa,
con la brisa suave, que me acaricia.
Recuerdos de patios, de noches sin fin,
un eco de risas, que no tienen fin.
En cada suspiro, la magia del sur,
mi historia se funde, ¡bajo tu tenue luz!
Y se enciende el aire, con un dulce latido,
el tiempo se para, en un suspiro.
Tu alma y la mía, en este compás,
¡un viaje sin fin, que nos lleva a más!
¡LUNA GITANA! ¡Que el alma me atrapa!
Tu brillo en la noche, ¡ninguno te escapa!
Melodía eterna, que me hace volar,
¡tu duende me llama, para no parar!
Entre luces y sombras, mi secreto baila,
¡la Luna Gitana, mi propia batalla!