"Norte claro y Sur oscuro; aguacero viene seguro".
De puntillas, para que no duela, mi recuerdo trae la voz
de abuela:"los a帽os nos hacen libres, o prisioneros.
Un vaso medio vac铆o tambi茅n est谩 medio lleno.
La vida es una ventana, o un basurero, seg煤n el punto de
vista que defina el pasajero. Viene el agua, nos anuncia
el trueno. Parpadeando se derrama el cielo".
La mano de mi abuelita me lleva entre al aguacero
hasta una ciudad distinta, donde se vivi贸 sin miedo.
Sin rejas en las ventanas, sicarios o pordioseros,
ni ara帽as haciendo nidos en nuestra ilusi贸n y sue帽os.
Viene el agua. Aguacero.
Mi ciudad se ha vuelto dura y sabe a fuego,
un torbellino de buitres entristeciendo sus techos.
Pero crece mi confianza, al ver entre el aguacero
el rostro de mi abuelita, que me hace creer que puedo.
Claro oscuro, gris silencio. Esperanza: hoja al viento.
Huele a agua y hoy, de nuevo, nuestro barrio respira cielo.
Viene el agua, otro tiempo. Abuelita: creo que puedo.
隆Agua que va a caer!