Olor a polvo y madera vieja
Seis siluetas contra la pared
La voz de autoridad que no deja
Un dilema pesado de sostener
Obedecer la ley del silencio
O traicionar el nombre de uno
Esa no es la cuestión, yo pienso
Es el tipo de elección que no quiero
Pero esa mirada... esa beca en juego...
La arrogancia del que lo hizo... todo es un truco…
Y es que esto no va de seguir la corriente
Ni del capricho de salvarse uno solo
Esto es descifrar el verdadero querer
Ese que quema por dentro y es puro
Haz lo que quieras, pero de verdad
Ese es el mandato, la única libertad.
Las piernas flojas, el corazón latiendo
Una idea que nace al pensarlo dos veces
No es delación lo que estoy proponiendo
Es dar una oportunidad, un espacio
Para que la conciencia hable más fuerte
Que el miedo al qué dirán después
Para que el peso de la propia suerte
Caiga sobre quien debe caer.
Pero esa mirada... esa beca en juego...
La arrogancia del que lo hizo... todo es un truco…
Y es que esto no va de seguir la corriente
Ni del capricho de salvarse uno solo
Esto es descifrar el verdadero querer
Ese que quema por dentro y es puro
Haz lo que quieras, pero de verdad
Ese es el mandato, la única libertad.
Pensé una vez..."¿y si me callo?"
Pensé dos veces..."¿y si esto falla?"
La autonomía duele al estrenarla
Pero es el precio de una vida en regla...
Oh, no era yo quien debía señalar...
Sólo era yo quien podía confiar…
Haz lo que quieras...
Haz lo que quieras...
Pero de verdad...
Esa es la libertad...