Nunca te había visto tan serena como esta noche
Ni con un brillo tan dulce en la mirada
Tu semblante refleja la paz del Señor
Con una sonrisa que alegra el cielo
(“El corazón alegre hermosea el rostro” – Proverbios 15:13)
No vi multitudes a tu alrededor
Pero sí ángeles acampando para guardarte
Mientras caminas en santidad
Con pasos firmes que me inspiran
(“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende” – Salmos 34:7)
La Dama de Luz está a mi lado
Tomada de mi mano en oración
No hay nadie más aquí
Solo nosotros y la presencia del Padre
Es donde quiero estar
(“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” – Mateo 18:20)
Y aun en tu encantadora sencillez
Me enseñas lo que es la verdadera belleza
Jamás olvidaré cómo Dios te formó
Con gracia, amor y fidelidad
(“El adorno de ustedes no debe ser externo… sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” – 1 Pedro 3:3-4)
Nunca vi una mujer tan hermosa
Sin vanidad ni ostentación
Pero llena de la gloria de Dios
Y adornada con el fruto de la mansedumbre
(“La mujer que teme a Jehová, esa será alabada” – Proverbios 31:30)
Una Mujer de Luz
La elegida del Señor para mí
Mi amiga, mi novia y futura esposa
Te amo… en Cristo, hasta el fin
(“El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” – Proverbios 18:22)