Señor, aquí estoy otra vez.
En silencio, en gratitud, en completa rendición.
No vengo a pedirte cosas
Vengo a pedirte presencia
Porque donde tú estás, todo lo demás se ordena
Todo lo demás cobra sentido.
Ven Señor,
Entra en mi casa,
Entra en mi mente,
Entra en mis pensamientos más profundos
Que tu luz habite mis paredes
Que tu voz resuene en cada rincón
Que tu espíritu habite donde antes hubo temor.
Bendice Señor mi casa
Bendice mi entrada y mi salida
Bendice mi mesa y mis días
Bendice mi alma con tu paz.
Llueve sobre mi hogar Espíritu Santo
Derrama tu favor sin final
Que el pan nunca falte, que el fuego no se apague
Que tu gloria siempre brille en mi altar.
Haz de este hogar un lugar santo
Haz de mis palabras semillas de amor
Haz de mi historia un testimonio
Haz de mis caídas una canción.
Cuando me sienta débil recuérdame que en ti soy fuerte
Cuando no entienda el camino
Recuérdame que tú ves más lejos que yo
Bendice mis hijos, mi descendencia,
Hazlos fuertes en tu verdad
Que conozcan tu nombre desde su infancia
Que amen servirte sin mirar atrás
Que sus hijos también te conozcan
Que sus nietos hablen de tu poder
Que tu nombre nunca se apague en las generaciones de mi fe
Señor, enséñanos a tenerte en el centro
Que no busquemos la abundancia sin tu presencia
Ni el éxito sin tu propósito
Que aprendamos a descansar en ti
A confiar en medio del silencio
A ver milagros incluso cuando no los esperamos
Llena mis finanzas de tu sabiduría
No me des más de lo que me aparte de ti
Pero no permitas que falte lo necesario para bendecir a otros en tu nombre
Hazme canal de tu provisión
Haz de mis manos instrumentos de bien
Multiplica mi siembra y que mi cosecha lleve tu nombre
Bendice mi trabajo, bendice mis ideas,
Bendice mis esfuerzos,
Bendice mi corazón
Y cuando las fuerzas me falten, cuando sienta que no puedo más
Recuérdame que tú nunca te detienes
Que Tú sigues sobrando detrás del telón.
Señor, habita aquí en mis pensamientos, en mis silencios, en mis lágrimas, en mis victorias y en mis batallas
Que cada palabra que se diga en mi hogar lleve el eco de tu amor
Que cada herida sea sanada por tu luz
Y que cada risa sea testimonio de tu fidelidad
Bendice mi puerta, Señor
Que quien entre por ella sienta tu paz.
Que los cansados encuentren descanso, que los tristes encuentren esperanza
Que los que dudan encuentren fe.
Bendice mis paredes, que guarden tu presencia.
Bendice mi mesa, que sea símbolo de unidad.
Bendice mi cama, que sea un altar de descanso y comunión.
Mis generaciones te alabarán Señor, mis generaciones te honrarán.
De mi casa saldrá adoración, de mis hijos tu verdad.
Mi hogar será testimonio, mi mesa será altar, mi familia un canto eterno, mi legado tu paz.
Dios de Abraham, de Isaac y de Jecob, sé también el Dios de mi generación.
Que mi linaje te conozca, que mi apellido sea sinónimo de fe.
Que mis nietos hablen de tus promesas,
Que mis hijos vivan de tu verdad.
Que aun cuando yo ya no esté tu espíritu siga habitando este lugar.
Si algún día el dolor toca mi puerta, sé tú quien responda primero.
Si llega la escasez, que encuentre fe esperando.
Si la duda me busca, que halle tu palabra guardando mi corazón.
No te vayas Señor, quédate aquí.
Que mi casa sea tu trono y mi familia tu herencia.
Y cuando ya no esté en esta tierra, cuando mi voz se apague, que mi nombre se borre si es necesario, pero que el tuyo viva en mi generación.
Llena este hogar de tu fuego, de tu espíritu, de tu bondad.
Que tu presencia no nunca falte, que tu paz siempre reinará.