Yeah… Glitch Filosófico.
Ey. Este va pa’l que decía que el mundo ardía…
Y ahora tiene Alexa y cafetera con WiFi.
Antes quemaba la calle, pintaba verdades
Le hablaba al sistema con cócteles y libertades
Pancarta en mano, el puño bien cerrado
Decía “ni Dios ni amo”… ahora está hipotecado
Soñaba cambiar el mundo con fuego y coraje
Hoy firma contratos y acepta el blindaje
Antes anti-policía, gritaba en manifestación
Hoy pide silencio pa’ ver su serie en televisión
Tenía el alma en llamas, rabia organizada
Ahora es zen y se calma con yoga en la terraza
Con los pies en el suelo, pero ideales volando
Lo que era fuego puro, hoy lo está domesticando
Una llamada y cambió el panorama
Le ofrecieron sueldo fijo y se apagó su llama
De revolucionario pasó a moderado
El rebelde... se ha domesticado
El rebelde domesticado
Con camisa planchada y discurso apagado
El que antes rompía cadenas de Estado
Hoy comparte frases de autoayuda con filtro dorado
El rebelde domesticado
Del Che al coach motivado
De la lucha al sofá apoltronado
Ya no grita en la calle… grita en el teclado
Dice que aún cree, pero prefiere no mojarse
Que el mundo está mal, pero mejor no arriesgarse
Lleva tote bag con mensaje disruptivo
Y un seguro privado"por si acaso, preventivo"
Repostea memes que dicen “resiste”
Pero en la oficina asiente, nunca insiste
Hacía huelgas, ahora hace overtime
Pa’ pagarse el iPhone y el gimnasio online
Antes leía Marx, ahora compra NFTs
Se tatuó “NO MAS ESTADO” pero cobra ERTEs
Dice “yo ya luché”, “que ahora le toque a otro”
Como si la lucha tuviera horarios y protocolo
¿Dónde quedó el fuego? ¿Dónde la trinchera?
Lo cubrió el sueldo y la cafetera
“Es madurar” dicen, como si fuera ley
Pero madurar no es rendirse, es romper su ley
De antisistema a sistema friendly
De punk suburbio a yuppie trendy
De levantar muros con spray y actitud
A usar Canva pa’ hacer posts con buena luz
Decía que el capitalismo era un cáncer
Ahora invierte en bolsa mientras baila en su búnker
Lo que antes odiaba, ahora es su rutina
Se tragó la pastilla… la azul, la que elimina
El rebelde domesticado
Ahora es parte del mercado
Del “no me callo” al “mejor no digo nada”
No vaya a ser que el jefe se enfade en la jornada
El rebelde domesticado
Con discurso reciclado
De “vamos a quemarlo todo”
A “mejor no discuto, que estoy algo cansado”
Y así se apagan los fuegos sin sirena ni disparo
No con una bala… sino con un horario
Lo que no pudo el Estado, lo logró el calendario
El rebelde domesticado…
Ya no quiere cambio… solo un finde largo
No te rompe, te convence con promesas suaves,
y tú cedes… por cuotas, plazos y claves.
Te regala un sueldo, un sofá y un sentido,
y tú le das tu alma, tus gritos y tu ruido.
Al final no hizo falta rejas ni amenazas,
bastó Netflix, Amazon y cenas en terrazas.
Y aquel rebelde, con la mirada apagada…
…aún sueña con revolución,
pero no apaga la alarma.
Silencio…
o eso parece…
porque el que grita desde dentro…
no siempre se oye desde fuera.
"No seas un rebelde que ha sido domesticado"