Viento sopla de las montañas,
lleva el canto del amanecer.
Entre quenas y voces lejanas,
Ayayay, viento del sur,
tráeme calma, tráeme luz.
Ayayay, viento de paz,
cura el pecho, deja atrás.
Pachamama abre su pecho,
bebe el sol y da su flor.
Cada hoja guarda un rezo,
cada piedra un viejo amor.
Sopla, sopla, viento andino,
lleva el miedo por el camino.
Sopla, sopla, sin dolor,
haz del polvo una canción.
Viento sopla, viento va,
lleva mi alma donde está.
Ayayay, sopla sin fin,
que en tu eco duerma el jardín.