Hoy me despierto con rabia en la cara,
el mundo me escupe, la calle dispara.
Noticias que mienten, verdades que matan,
gobiernos que venden paz que te atan.
La gente no ve, no oye, no siente,
se está volviendo loca, desalmada, inconsciente.
¿Y el pasado? Éramos más reales,
más tribu, más fuego, menos animales.
Rabia, rabia que me sube y no para,
rabia porque el futuro no está con nosotros.
Rabia porque nuestras almas están en venta,
y creemos ser libres...
pero vivimos en fajas.
De Atapuerca a la Matrix moderna,
de la cueva a TikTok, la emoción se dispersa.
Tuvimos poco, lo dimos todo,
ahora lo tenemos todo... y un corazón roto.
Generaciones que nacen ya frías,
con almas de gustos y vidas vacías.
El ego al volante, el miedo en la esquina,
¿qué humanidad queda si nadie se doblega?
Rabia, rabia que me quema las venas,
rabia al ver a tanta gente sin pena.
Rabia porque perdimos la cadena
que nos unía en las sombras...
como estrellas gemelas.
No quiero más pantallas, quiero fuego,
quiero danza, comunidad, algo nuevo.
Que caiga el sistema si es necesario,
que vuelva la palabra,
que vuelva la falta...
de mentiras.
Que la ira no sea solo un grito,
que se transforme, que despierte el mito.
Volvamos a ser humanos, una tribu, una semilla,
y no esta distopía vestida de asombro.