Pensamientos de medianoche, mirando la luz de la luna,
Escribiéndote esta carta, espero que te encuentre bien.
Millas de distancia nos separan, pero mi corazón sigue igual,
Cada latido susurra, suavemente llama tu nombre.
Extraño tu forma de reír, extraño tu forma de sonreír,
Contando todos los días, cariño, ha pasado un tiempo.
Abrazo tu foto, sí, le hablo al marco,
contándole mis secretos, pero no se sentirá igual.
Cariño, ¿puedes oírme a través de los ecos de la noche?
Siente cómo mis palabras te abrazan, deja que te sujeten fuerte.
No importa a dónde vayas, no importa dónde te quedes,
Mi amor te encontrará, nunca se desvanece.
Escribo estas palabras como una melodía,
Cada verso es una pieza de mi sinfonía. A través de la distancia, a través del dolor,
mi amor por ti nunca cambiará.
Escribo tu nombre en un cristal empañado,
observando las gotas de lluvia correr, pero todas parecen iguales.
Como mis días de soledad, fundiéndose en uno solo,
deseando poder avanzar rápidamente, hasta que esta espera termine.
¿Aún usas esa sudadera que te regalé el otoño pasado?
¿Todavía huele a mí, o se ha desvanecido?
¿Lees mis viejos mensajes cuando no puedes dormir?
¿Sueñas con nosotros, se arrastran los recuerdos?
Cariño, ¿puedes oírme a través de los ecos de la noche?
Siente cómo mis palabras te abrazan, deja que te sujeten fuerte.
No importa a dónde vayas, no importa dónde te quedes,
mi amor te encontrará, nunca se desvanece.
Escribo estas palabras como una melodía,
cada verso es una pieza de mi sinfonía. A través de la distancia, a través del dolor,
mi amor por ti nunca cambiará.
Llamas a altas horas de la noche, pero la señal es tan débil,
oigo tu voz desvanecerse y me duele profundamente.
Quiero contarte historias sobre mi día y mis sueños,
pero solo obtengo silencio a través de esta pantalla fríamente iluminada.
Veo parejas caminando de la mano por las calles,
me pregunto si saben lo mucho que significa ese momento.
Si tuviera un deseo, estaría justo donde estás tú,
suficientemente cerca para besarte bajo las luces y las estrellas de la ciudad.
Un día, pronto, estaré allí,
no más cartas, no más oraciones.
Te abrazaré fuerte, nunca te soltaré,
deja que el pasado se desvanezca, deja que el amor fluya.
Así que sello esta carta con un beso en la página,
firmada con mi corazón, encerrada dentro de esta jaula. Hasta el día que nos encontremos, contaré el tiempo,
Por siempre tuyo, amor, en estas palabras que riman.