Taco al pastor,
con fuego y sazón,
¡bam bam, taca-tún!
Explota el sabor
en cada rincón.
¡Sabooor, sabooor, cha-cha-chán!
Tamales humeantes,
pozole ancestral,
la fiesta comienza
en mesa local.
¡Ra-pa-táp, la-la-lé!
Quesadilla dorada,
enchilada sin igual,
cada bocado
es ritmo total.
¡Túmbale, túmbale, na-na-na!
Y al final el postre,
churros con emoción,
¡México canta
con todo el corazón!
¡Ta-rá-tá, sabrosón!