En la calle las miradas pesan,
juicio sin palabra, sentencia sin razón.
La piel no es bandera, no lleva fronteras,
pero aquí se lucha contra un muro de algodón.
Esos ojos fríos, dagas disfrazadas,
queman la verdad con su hipocresía.
todos somos uno, el color no manda,
Levanta la cara, que no calle el futuro.
El odio se viste de traje y corbata,
y las voces se pierden en la agonía.
La rabia es un grito que nace callado,
pero el eco se escucha en el corazón.
todos somos uno, el color no manda,
Levanta la cara, que no calle el futuro.
todos somos uno, el color no manda,
Levanta la cara, que no calle el futuro.