Esta madrugada tuya me desarma
y no sé quedarme ni sé volar
¿qué más da si me pierdo en tu locura?
me duele cada espera
Dejo la puerta entreabierta a tu regreso
y el último tren me hiere sin mí
y me quedo despierta en la orilla
atada a tu lazo
Y se me rompe el pecho cuando no te puedo hablar
y sé que voy a arder si el amanecer no te trae aquí
y se me quiebra el grito cada noche al esperar
y el último andén se apaga y me deja sin hogar
sin ti no sé amar
Sin dormir, cuento las horas a solas
y por fuerza te intento llamar
la mañana vacía va a romperme
si el alba me deshace
Se me desborda el pulso sin remedio
y te bebo prohibido en el umbral
y te persigo a solas hasta el zaguán
aunque me vuelva loca
Y se me rompe el pecho cuando no te puedo hablar
y sé que voy a arder si el amanecer no te trae aquí
y se me quiebra el grito cada noche al esperar
y el último andén se apaga y me deja sin hogar
aunque me vuelva loca, grito al llamar
Aquella luz del zaguán, yo todavía esperaba
y la carta a medio doblar temblaba
Si me necesitas, llámame
si ardo aquí dentro, sálvame
si el alba te lleva, búscame
Si no te tengo, el pecho se me parte al respirar
y espero en el umbral y no me puedo controlar
y grito por las calles vacías tu nombre hasta enloquecer
y dejo la ventana abierta al frío por ti hasta el final
porque sin ti no sé amar
sin ti me pierdo al andar
por ti me pongo a gritar
Esta madrugada tuya me desarma
y no sé quedarme ni sé volar
¿qué más da si me pierdo en tu locura?
¡qué más da esta espera!